La discapacidad en África

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La realidad de la discapacidad en Uganda es una de las situaciones más duras e inhumanas en las que se puede sumir un ser humano. Por un lado la discriminación, la estigmatización y el abandono por parte de la sociedad y por otro la falta de ayuda institucional agravan esta situación.

1,3 millones de niñas y niños con discapacidad en Uganda

En Uganda no existen cifras oficiales al respecto, pero el Informe Mundial sobre la Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud sitúa la discapacidad infantil en África en torno al 6,4 % de los menores de 15 años ,mientras en los paises desarrollados la tasa se sitúa en el 2,9 %. Uganda es el país más joven del mundo, con una media de edad del 15,3 años. Con total de 20,9 millones de menores de 15 años se puede considerar que alrededor de 1,3 millones de niños y niñas tienen algún tipo de discapacidad.

Segun Save de Children, en África, la discapacidad está causada principalmente por enfermedades que se pueden prevenir. La mala nutrición, la falta de atención de salud prenatal y la falta de atención médica durante el parto también contribuyen a la discapacidad entre los recién nacidos y los niños. La falta de vitamina A en los bebés también puede causar discapacidades como la ceguera o la espina bífida.

Discriminación, agresiones sexuales y homicidios «por compasión»

Los niños con discapacidad están entre los más marginados de la sociedad y sus derechos son frecuentemente vulnerados. Están en la mayor parte de las ocasiones ausentes como destinatarios en las políticas públicas, en los planes de desarrollo y los programas de reducción de pobreza, lo que supone que muchos niños y niñas con discapacidad están relegados a vivir en una situación de extrema pobreza y abandono:

INVISIBILIDAD: Estas niñas y niños permanecen  confinados en sus casas, sin salir al exterior, sin atención médica, padeciendo malnutrición.

ABANDONO: Muchas veces estas niñas y niños son abandonados por sus padres y madres. Otras veces es el padre o la madre quien huye de la situación abandonando a su familia. El familiar que se queda al cargo sufre depresión por la carga que supone un niño o niña con discapacidad.

AGRESIONES SEXUALES: Los niños que sufren alguna discapacidad tienen entre 4 y 5 veces más posibilidades de ser víctimas de violencia y abuso sexual.

HOMICIDIO «POR COMPASIÓN»: La falta de asistencia, formación y ayuda institucional llevan a las familias a buscar «soluciones drásticas» a esta situación. La práctica de homicidios «por compasión» es una de las más comunes. Bajo la excusa de evitar a la niña o niño de una vida de discriminación, confinamiento, abusos y sufrimiento, las familias optan por dejarlos morir por enfermedades como la malaria, desnutrición, etc.

Todo esto hace que la acción en el ámbito de la discapacidad sea una emergencia humanitaria olvidada por toda la sociedad.